martes, 10 de mayo de 2016

Dubai

 


¿Un viaje distinto o tan sólo una escala de camino a Asia? Cualquier excusa es buena para visitar Dubái, una ciudad en constante crecimiento que, gracias a una mente abierta, quiere dar a conocer al resto del mundo la cultura árabe y ofrecer las mejores diversiones para todas las edades.
Dubái quiere convertirse a medio plazo en uno de los destinos turísticos más importantes del mundo y para ello está trabajando en construir su sueño en medio del desierto.



lunes, 9 de mayo de 2016

Roma

La Ciudad Eterna es uno de esos lugares que conviene visitar al menos una vez en la vida, pues permite entender mejor los orígenes de gran parte de los pueblos europeos. En la bellísima y siempre agitada Roma hay un encuentro con la historia en cada esquina, y la cultura es accesible a todos los viajeros, por humilde que sea su presupuesto. De hecho, aquel que sepa buscar encontrará auténticos tesoros de disfrute gratuito a pie de calle.
¿No sabrías por dónde empezar? Pues ahí van 10 cosas gratis que hacer en Roma.

 

1. PANTEÓN DE AGRIPA

“El más bello recuerdo de la antigüedad romana”, así describió Stendhal el Panteón de Agripa, un impresionante edificio que el genial arquitecto renacentista Filippo Brunelleschi jamás entendió por qué no se caía. Lo encontrarás en uno de los laterales de la animada Piazza della Rotonda. Apuesto a que su inmensa cúpula semiesférica de más de 40 metros de diámetro te deja con la boca abierta. En su día esta forma de techar supuso toda una revolución tecnológica. En la actualidad sigue siendo la mayor cúpula de hormigón jamás construida. Ahora se ve muy iluminada por ese milagro al que hemos llamado electricidad pero cuando se levantó la luz entraba al edificio solo por el ósculo de su parte superior. La sensación de un romano al entrar en templo tal debía ser toda una experiencia religiosa. Y lo mejor de todo es que visitar el Panteón de Agripa es una de las 10 cosas gratis que no te puedes perder en Roma.

2. COLUMNA DE MARCO AURELIO

Si el Foro Romano tiene la exquisita Columna Trajana, la Piazza Colona tiene la de Marco Aurelio, que no es tan relevante artísticamente hablando como su predecesora pero si la suficiente como para que quien no sea ducho en la materia apenas note la diferencia. Los 30 metros que dan forma a la Columna de Marco Aurelio fueron levantados a finales del siglo II. Sus relieves en espiral narran los episodios clave de la guerra de este emperador contra marcomanos, cuados y sármatas, a quienes finalmente venció. Tiempo atrás, la columna sostuvo una estatua del gobernante que, al llegar 1588, fue sustituida por otra de San Pablo. ¿Qué cómo la subieron allí arriba? Por dentro de la estructura pues, en su interior, se esconde escalera de caracol de 190 peldaños. No se lo digas a nadie, es un secreto... y no te costará ni un euro.

3. IGLESIA DE SAN PIETRO IN VINCOLI

Aunque la fachada de la de San Pietro in Vincoli no anime especialmente a entrar en este templo merece mucho la pena hacerlo. En su interior podrás disfrutar de una auténtica escultura de Miguel Ángel apenas a un metro de distancia. Y es que dentro de esta basílica que alberga la tumba del papa Julio II y las cadenas que supuestamente ataron a Pedro en Jerusalén, podrás enfrentarte a la terribilità del mismísimo Moisés, una enorme estatua de mármol blanco del profeta que abrió el mar en dos que aun sentada parece enfadada, a punto de levantarse para poner a cada uno en su lugar. Al contrario de otras iglesias, entrar en San Pietro in Vincoli es una de esas cosas gratis de Roma que no deberías perderte.

4. PIAZZA DEL QUIRINALE

Hay dos buenos motivos para subir hasta la Piazza del Quirinale, situada en la colina del mismo nombre. Uno es ver el magnífico palazzo ideado por Domenico Fontana y Carlo Maderno. El otro es contemplar las magníficas vistas de Roma que se tienen desde este punto de la ciudad. A tus pies, aunque no a vista de pájaro, tejados y grandes cúpulas comparten espacio. Una estampa particularmente bella a la hora azul, justo antes de que el sol se esconda por completo.

5. MONUMENTO NAZIONALE A VITTORIO EMANUELE II

Entre la Piazza Venecia, la colina Capitolina y el denso tráfico de Roma se levanta el elegante Monumento Nazionale a Vittorio Emanuele II, un gran memorial de mármol blanco erigido en recuerdo del primer rey que gobernó sobre la Italia unificada. Esta escultura que parece un edificio tiene en total 135 metros de largo y 70 metros de altura, y fue diseñada por Guiseppe Sacconi a finales del siglo XIX. Atrévete a subir su amplia escalinata para saludar a la diosa Minerva. Te estará esperando allí sentada cómodamente sobre su cuadriga.

6. VIA VITTORIO VENETO

Seguimos con las 10 mejores cosas gratis que hacer en Roma. Déjate caer por la via Vittorio Veneto si quieres darte un paseo digno de la Dolce Vita. En esta céntrica y calle, atestada de comercios y cafés de difícil disfrute para el bolsillo humilde, acostumbraban alternar los actores y actrices de Hollywood que al final de los 50 rodaron bajo a las órdenes de Federico Fellini. Se rumorea que Audrey Hepburn, Gary Cooper, Tennessee Williams y hasta el mismísimo Orson Welles disfrutaron aquí como nadie durante sus estancias en la ciudad. ¡Quién pudiera!

7. PIAZZA NAVONA

¿Quién querría encerrarse en un museo pudiendo pasear por uno al aire libre? La Piazza Navona, cuya trazado permite adivinar que en su día fue un gran estadio, está abierta las 24 horas del día. La habitan tres fuentes barrocas entre las que destaca la de Fiumi, una de las obras maestras de Bernini. Las cuatro esculturas de las que mana el agua representan a los ríos Ganges, Danubio, de la Plata y Nilo. Este último es el más fácil de reconocer, es el que tiene la cara tapada, muchos dicen que porque no quiere ver la Iglesia de Santa Agnese, obra de Francesco Boromini, máximo rival de su escultor. Rencillas aparte, esta plaza es un excelente lugar para empezar cualquier visita a la ciudad pues a su alrededor se encuentran gran parte de las cosas que hay que ver. Además está llena de artistas, entre los que destacan numerosos pintores que estarán encantados de retratarte previo pago.

8. CIRCO MÁXIMO

No te dejes engañar por la gran explanada y los escasos asientos que quedan hoy entre las colinas Aventina y Palatina. Este lugar fue una vez el circo más grande de la ciudad, de ahí el calificativo de maximus. A las carreras que tenían lugar en sus más de 600 metros de largo por más de 100 de ancho podían asistir multitudes de hasta 250.000 espectadores. Alrededor de una spina cuyos restos se pueden intuir a simple vista podían llegar a correr hasta 12 carros bajo los gritos de la extasiada multitud. ¿Te lo imaginas? En la actualidad sigue siendo punto de reunión de la juventud romana que viene aquí a echar las horas al calor de la birra. En momentos puntuales, en el Circo Máximo se celebran conciertos y espectáculos, como fue el caso del Festival Live 8 en cuyo escenario se reunió un elenco de músicos del país entre los que se encontraban, ¡cómo no! Laura Pausini, Zucchero y Nek.


9. MERCADO DE CAMPO DEI FIORI

Parece mentira que el mismo lugar que de lunes a sábado se celebra un colorido mercado antiguamente sirviera para ejecutar a los reos que disgustaban a la autoridad gobernante. De hecho, en este bullicioso rincón, dijo adiós al mundo el matemático Giordano Bruno al ser considerado un hereje por proponer que el sol era solo una estrella más del universo. Poca herida queda ya de esta triste historia. En el siglo XXI el Campo dei Fiori es un animadísimo sitio, tanto de día como de noche, cuando locales y turistas se congregan allí para festejar lo que se tercie. Y aunque visitar este lugar de Roma es gratis, seguro que no puedes resistir la tentación y acabas comprando algo de pasta fresca para llevarte a casa.


10. PEDIR UN DESEO EN LA FONTANA DE TREVI

Contemplar la fuente más famosa de Italia sigue siendo algo gratuito. La barroca Fontana de Trevi, la madre de todas las fuentes de la ciudad, se esconde tras la masa de turista que a todas horas intentan tocar el que un día fuese punto final del Aqua Virgo, uno de los acueductos que surtían de agua a la antigua Roma. En ella metieron mano Gian Lorenzo Bernini, Nicola Salvi y Giuseppe Pannini, y aún hoy lo siguen haciendo muchos otros temerarios que van a la caza de la moneda (sin importarles la multa que esto les puede acarrear). Eso es lo que te costará la visita al lugar, tantos euros y deseos como tú quieras echar, pues bien es sabido que quien lanza aquí aunque solo sea un céntimo terminará por volver a la ciudad. Por si acaso lanza tres no vaya a ser cierto que, como cantara Sinatra, solo un deseo se cumpla.

Indonesia

10 experiencias en Indonesia para recordar




Descubre todo lo que no te puedes perder en Indonesia y disfruta del Sureste Asiático como nunca.

Indonesia, el país de las más de 17.000 islas, está repleto de rincones que no podrás abarcar en un sólo viaje, pero aquí van algunas experiencias que te harán disfrutar de este increíble país y recordarlo para siempre.


 

Recorrer en moto la isla de Bali



Mundialmente conocida, Bali es la joya turística de Indonesia y la visitan cada año más de 3 millones de viajeros de todo tipo (y con una gran variedad de presupuestos). Recorrerla en moto es una de las experiencias que no te puedes perder. Por tan sólo 3 o 4 € al día escaparás del circuito turístico y te adentrarás en la vida real de los balineses. Te será más fácil moverte por la isla si tienes GPS, así que hazte con una tarjeta sim local con Internet para el móvil (son muy baratas). Ah, no te confíes, ¡la isla es más grande de lo que parece!




 

Surfear en las playas de Kuta, Bali



Kuta, el epicentro de Bali, donde los puestos de ropa y suvenires inundan las estrechas callejuelas y la noche se fusiona con el día entre pubs y clubs, es también el epicentro del surf en la isla. Su kilométrica playa con largas olas la hace perfecta para principiantes o expertos. En pocos sitios te será tan fácil y barato alquilar una tabla o recibir unas lecciones. Sólo tienes que poner un pie en la arena y te lloverán las ofertas, pero regatea duro para obtener un buen precio o alquílala en tiendas alejadas de la playa si quieres pagar aún menos.



 

Empaparte de los templos y la cultura en Ubud, Bali



Si Kuta es el corazón de Bali, Ubud es su alma. El arte, los espectáculos y los templos balineses abundan en la ciudad y alrededores, entre impresionantes arrozales en terrazas. Para la mayoría de los que vienen a Bali éste sigue siendo su lugar preferido de la isla. Sus pequeñas villas en la periferia son un remanso de paz, ideal si quieres alejarte de su cada vez más concurrido centro. Es imprescindible que visites el Templo de los Monos y vayas a un espectáculo de música y danza. ¡Son baratos!



 

Embarcarte en busca de los dragones de Komodo en las islas de Komodo y Rinca



Los míticos dragones de Komodo sólo se pueden encontrar en las islas de Komodo y Rinca, en la región de Nusa Tenggara. Hay varias formas de llegar hasta allí, pero sin duda la más divertida es embarcarte durante 4 días en un barco que recorrerá el litoral de varias de las islas de esta región, en una travesía en la que visitarás cascadas y lagos interiores, podrás hacer esnórquel en sitios increíbles e incluso podrás nadar junto a las descomunales mantas rayas antes de llegar al plato fuerte: los apasionantes dragones de Komodo. Por alrededor de 100€ -todo incluido- podrás disfrutar de esta experiencia. Eso sí, apto sólo si eres capaz de olvidarte del lujo por unos días. Simplemente disfruta de la convivencia y de la vida en el mar.



 

Relajarte y huir de los motores en las playas de las Islas Gili


Cualquiera que viaje a Bali y quiera verdaderas playas de ensueño descubrirá que éstas se encuentran a sólo unas pocas horas en barco, junto a la vecina isla de Lombok. Las Gili, ese pequeño trío de islas, descansan lacónicamente al ritmo de quienes las visitan. Son 3 y varían en tamaño y personalidad, pero las 3 comparten el gusto por las playas exquisitas, el agua transparente y un buceo excelente plagado de tortugas. Ah, y no busques vehículos motorizados, no los hay.



 

Entender la muerte y los ritos funerarios en Tana Toraja


Pocos pueblos en el mundo afrontan la muerte como los Tana Toraja. Esta cultura ancestral se sirve de exquisitos funerales de coste millonario en los que durante varios días todo el pueblo (y los turistas) son bienvenidos para participar y observar al natural las danzas, rituales, ofrendas y sacrificios de animales en honor al difunto. Crudo y directo, no te dejará impasible, como tampoco lo hará su peculiar arquitectura.



 

Descubrir el mundo submarino de Bunaken


Indonesia es uno de los países con mejor submarinismo del mundo y Bunaken se encuentra entre los sitios destacados del país, siendo además bastante accesible, a diferencia de otras remotas islas con también excelente buceo. Este Parque Natural Marino contiene el 70% de las especies que habitan el Océano Pacífico occidental y dicen que su buceo en paredes interminables siempre te sorprende con algo nuevo. No hay dos inmersiones iguales.





Buscar al diminuto tarsero fantasma en las selvas de Tangkoko


¿Buscas animales exóticos? En las selvas del norte de Sulawesi podrás encontrar al primate más pequeño del mundo. Con sus enormes ojos y sus dedos alargados, el tarsero fantasma pasa el día escondido entre gigantescos árboles para comenzar su jornada cuando cae la noche. ¡Ese será el momento de ir en su búsqueda!



 

Desconectar del mundo en las inaccesibles Islas Togean


Muchas veces añoramos el relax y la vida sencilla. Si consigues llegar hasta las Islas Togean eso está garantizado. Sin internet ni cobertura telefónica y con la electricidad y el agua corriente limitados a sólo unas horas diarias te verás obligado a disfrutar de sus playas de aguas cristalinas y a gozar de su espectacular vida submarina. Las ofertas de alojamiento no abundan, así que no tendrás que compartir las islas con mucha gente. No te querrás ir de aquí.


jueves, 5 de mayo de 2016

Honduras


Brasil

 Brasil es uno de nuestros destinos favoritos. Aunque no vayáis a las Olimpiadas de Río, que también puede ser una razón genial para visitar el país, hay miles de otros motivos para viajar a esa tierra mágica. Naturaleza salvaje, algunas de las playas más bonitas del mundo, una mezcla y una variedad de culturas, religiones, comidas y músicas increíble... y la gente más hospitalaria que hemos encontrado por el mundo. ¡A viajar a Brasil!

islas fernando de noronha brasil

Selva tropical de la Amazonia

Hay algo de místico en la selva tropical de la Amazonia, en especial porque buena parte de sus más de 4 millones de metros cuadrados no se han cartografiado. Belem o Manaus son buenos lugares desde los que hacer un tour por la jungla. Tan sólo asegúrate de ir entre Mayo y Junio para ahorrarte lo peor de la estación húmeda y el calor extremo.

Ouro Preto

Esta antigua ciudad minera del oro te permitirá ver cómo era el país hace algunos siglos. Calles estrechas y empinadas perfectas para explorarlas a pie. Hay 23 iglesias preciosas en este pueblo, pero ninguna más hermosa que la Igreja de Nossa Senhora do Pilar con sus 900 kilos de oro y plata decorando el interior.

Petropolis

Petropolis es el lugar al que los cariocas (los habitantes de Río de Janeiro) van para huir de la ciudad. El antiguo palacio de verano de Pedro II es hoy el Museo Imperial, donde podrás descubrir más sobre la familia real. Entra en contacto con la historia alemana de la región mientras te tomas una cerveza en la cervecería Bohemia (una de las primeras de Brasil) y una croqueta de ternera de Casa do Alemao.

Playa de Copacabana

Brasil tiene muchísimas playas preciosas, pero ninguna tan conocida como la playa de Copacabana en Rio de Janeiro. El pavimento ondulado, los atractivos bañistas y un entorno pintoresco la hace un arenal difícil de superar.

Manaus

Manaus puede ser “La puerta a la Amazonia”, pero también es un lugar al que ir para probar algo que nunca hubieras soñado con comer: piraña. Sí, esos pequeños peces voraces son un plato popular entre los lugareños. Puedes, incluso, intentar pescar tu cena en el río Amazonas.

Gruta do Lago Azul

¿Has nadado alguna vez en una Cueva? Al oeste de Bonito puedes. Gruta do Lago Azul (la Cueva del Lago Azul) te dejará alucinado con su agua de un color azul brillante y sus formaciones de estalactitas. Para impresionarte de verdad por la belleza de esta gruta ve entre finales de diciembre y principios de enero.

Florianopolis

Florianopolis tiene dos caras, y ambas son increíbles. Los días en la Isla de Santa Catarina son perfectos para hacer surf en algunas de las olas más estupendas. Y las noches son para salir de fiesta en una ciudad que rivaliza con Ibiza en cuanto a discotecas, gente guapa y buenos momentos.


Prueba el acai en Belem

Hay muchísima comida deliciosa en Brasil, pero el acai está en lo más alto. Ya sea en forma de zumo o como pulpa congelada en un bol con cereales, tú también caerás. Uno de los mejores rincones para probarlo es en Point do Acai en Belem, donde se cosechan muchas de estas bayas.

Cataratas de Iguazú

La belleza y el poder de la Madre Naturaleza se muestran en su máximo esplendor en las Cataratas de Iguazú. Tiene sentido, teniendo en cuenta de que tienen más de 2’6 kilómetros de ancho y más de 81 metros de alto, lo cual las convierte en una de las cascadas más altas del mundo. Las vistas desde el lado de Brasil te permitirán ver cómo el agua se precipita al abismo.


Japón

Seguramente el destino soñado para los amantes de la ciencia y la tecnología, Tokio es el epicentro de todo lo friki. Desde sus museos hasta las calles, es imposible ignorar la obsesión de esta ciudad con la tecnología y los gadgets.

Explora el barrio de Akihabara

Esta zona de la ciudad siempre ha sido famosa por sus numerosas tiendas de tecnología, pero últimamente es más conocida por sus tiendas especializadas en el manga y el anime. Esto hace que el lugar sea ideal si quieres sacar al friki que llevas dentro. Compra tanta tecnología como puedas y luego desconecta en las salas recreativas que están por todas partes.



Museo de la Ciencia de Toshiba


Situado en la cercana ciudad de Kawasaki, el Museo de la Ciencia de Toshiba explica cómo su tecnología está cambiando y dando forma a la manera como vivimos a través de talleres entretenidos y exposiciones interactiva. También se adentra en el futuro de la tecnología con exhibiciones divertidas como el “nano rider” – un simulador de un coche que puede evitar accidentes porque detecta a los peatones; y la “experiencia del edificio inteligente”, donde podrás controlar un edificio entero usando una pantalla táctil.

El Museo Nacional de la Ciencia Emergente y la Innovación


El Museo Nacional de la Ciencia Emergente y la Innovación está en la isla artificial de Odaiba (que originariamente se construyó para defender Tokio) y ofrece a sus visitantes una experiencia interactiva y sensorial. Sus exposiciones tratan temas como la tecnología, los estudios medioambientales y la exploración del espacio. También se puede ver aquí a Asimo, el robot humanoide de Honda, que hace shows cada día entre las 11 de la mañana y las 2 de la tarde.



Comida de alta tecnología


Sí, ya sabemos que muy posiblemente un restaurante de sushi con una cinta transportadora en la que van apareciendo platos no es una novedad. Pero en Tokio llevan la experiencia a otro nivel. En cadenas como Sushiro podrás pedir exactamente lo que quieras usando la pantalla de una Tablet y luego te lo mandaran a tu mesa a través de una cinta transportadora. Y si te apetece algo un poco diferente pásate por Niagara Curry, un restaurante temático en la que tus platos llegaran a bordo de un tren en miniatura.

Santuario de Kanda Myojin


¿Necesitas ayuda divina con tus problemas tecnológicos? Pues acércate al santuario de Kanda Myojin. Es EL lugar al que las masas acuden para que bendigan sus dispositivos electrónicos o sus negocios.




Transporte


En Tokio incluso ir al trabajo es emocionante (o no, si haces el trayecto aplastado como en una lata de sardinas en hora punta). La línea Yurikamome no tiene conductores y se controla al 100% por ordenador y a distancia. Y, por supuesto, no te vayas de Japón sin subirte a uno de sus famosos trenes bala.


 

 Santuario Fushimi Inari (Kioto)

Uno de los más antiguos de Japón, es el principal santuario dedicado a Inari, dios de la fertilidad y el arroz. También es conocido por los miles de toriis (arcos) que están colocados uno detrás de otro a lo largo del camino creando un pasadizo que recorren los visitantes.


Santuario Fushimi Inari


Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima


Construido para no olvidar el bombardeo atómico a la ciudad japonesa en 1945 y como símbolo de la paz.


Parque de la Paz de Hiroshima


Santuario de Itsukushima (Hiroshima)



Santuario sintoísta construido sobre el agua, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


Santuario de Itsukushima


Kinkakuji (Kioto)


 El Templo del Pabellón de Oro fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994.


Kinkakuji


 Templo Todaiji (Nara)


 Hogar de una estatua de Buda de 15 metros de altura y de ciervos que circulan libremente y a sus anchas.


Templo Todaiji


Monte Takao (Tokio)

 Destino popular para la práctica del senderismo.
 
Monte Takao


Templo Kiyomizu (Kioto)


Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, destaca por la terraza que sobresale de la colina y desde la cual se tienen bellas vistas de la ciudad de Kioto.


Templo de Kiyomizu


Parque Shinjuku Gyoen (Tokio)


 Un oasis de verdor y tranquilidad en medio de la ajetreada capital nipona.


Parque Shinjuku Gyoen


 Museo al Aire Libre de Hakone (Kanagawa).


Tal como su nombre lo indica, las obras se exhiben al aire libre. Buen lugar para pasear, admirando el arte y la naturaleza. Tiene hermosas vistas del Monte Fuji.


Museo de Hakone


Templo Naritasan Shinshoji (Chiba)


Es el templo principal de la rama Chizan del budismo Shingon.

Templo Naritasan